lunes, 12 de octubre de 2009

Manual para el mantenimiento de la “dictadura progresista” de NC en el Ayuntamiento de Santa Lucía

Segunda Parte: El vaciado de funciones como método de acoso laboral, dirigido a minar la resistencia psicológica del trabajador y a provocar su auto-expulsión de la Administración

En esta ocasión les hago llegar una nueva entrega del manual que estoy confeccionando para colaborar con la formación continua de los empleados públicos del Ayuntamiento de Santa Lucía, aunque estoy seguro que este tipo de formación no es del agrado de Silverio y sus secuaces. Su adoctrinamiento más bien se basa en el psico-terror laboral y el clientelismo político (no importa si trabajas o no y cómo lo hagas, con tal de que estés con el partido y seas fiel y sumiso), dos herramientas muy antiguas inspiradas en otras organizaciones alejadas del espíritu democrático, ¿a que sí?

Cuando se pretende acosar a un trabajador, uno de los métodos más eficaces para destruirlo psicológicamente de forma progresiva consiste en vaciarlo de funciones (sobre todo si el acosado tiene un alto sentido de la responsabilidad y una gran capacidad de trabajo). De esta manera se consigue:

- Hacerle sentir al trabajador como si fuera un inútil.

- Desprestigiarlo y humillarlo públicamente ante todos sus compañeros de trabajo.

- Hacerle sentir como si estuviese estafando a los ciudadanos, ya que cobra de ellos un salario y no puede prestarles todos sus servicios.

- Expresarle públicamente una falta de confianza en su capacidad técnica (que, de forma contradictoria, suele contrastar con su alta valía).

Y ese vaciado mantenido en el tiempo conduce irremediablemente a una desmotivación del trabajador, hasta tal punto que disminuye su rendimiento y llega a desear irse de la Administración, lo que casi siempre culmina con su auto-despido voluntario (en mi caso se cansaron los políticos antes que yo, ya que no podían verme más porque defendía los intereses de mis compañeros, y me cesaron).

Como aplicación práctica, les muestro de qué manera fueron vaciándome de funciones desde que ingresé en la lista de los trabajadores “non gratos”:

- En julio de 2.005 me ordenaron verbalmente que me aparta de mis funciones como Jefe de Servicio respecto a los recursos de Atención a las Drogodependencias y a la Unidad de Atención a Enfermos de Cáncer y sus Familiares. El motivo de tal decisión lo basaban en que “los recursos funcionaban perfectamente de forma autónoma y podían coordinarse directamente con la Concejala”. Qué sencillo resulta, ¿verdad?

- A mediados del 2.007 (cuando recién me habían elegido como representante sindical), la Superconcejala me comunicó que iba a ser el instructor de los expedientes sancionadores por consumo de alcohol en la vía pública. Yo tan ingenuo, me alegré de dicha decisión pensando que iba a asumir una nueva función pero, cuando me enteré que sólo me permitía firmar las propuestas y las resoluciones y no instruir nada, mi gozo quedó en un pozo. No interesaba que realmente tuviese más competencias…

- Otra forma de vaciarme de funciones (o lo que es lo mismo, no dejar que las asumiese) consistió en no invitarme a participar en diferentes comisiones técnicas, como el “Equipo de Comunicación” y el de “Desarrollo en Red”. En ellos podían participar trabajadores adscritos a mi Servicio, pero el Jefe de Servicio estaba vetado…

- En abril de 2.008, dos concejales le ordenaron a otro trabajador que asumiera funciones que hasta ese momento estaba desempeñando yo: el control sanitario de los establecimientos alimentarios (en este caso de los puestos del mercadillo) y el control del funcionamiento de la Perrera Municipal. De esto me enteré por casualidad, ya que alguien me advirtió de la situación. La Administración nunca me comunicó nada de forma oficial, y luego alegaron que tuvieron que asignarle dichas funciones a otro trabajador porque yo me negaba a ejercerlas (si me hubiese negado, ¿cómo es que nunca me apercibieron ni me abrieron un expediente disciplinario por dejación de mis funciones?).

Estas medidas encaminadas a vaciar un puesto de trabajo de funciones y competencias están perfectamente validadas, tienen una eficacia comprobada y ya han obtenido el certificado de calidad ISO-2009 del Plan Estratégico del Grupo de Gobierno y de la Jefatura de Servicio de Recursos Humanos de este Ayuntamiento.

Espero que esta información les sea de utilidad para saber reconocer en un momento dado si han sido elegidos para ser expulsados sin ser nominados y van a cometer contra alguno de ustedes cualquiera de estos atropellos. Si se les diera el caso, tengan bien claro que lo único que nunca se debe hacer es no hacer nada.

P.D.: Silverio, todavía no te has disculpado con los ciudadanos por haberles mentido en la radio hace unos 10 días… ¿prefieres quedar como un mentiroso de por vida?