
Una vez más, el compañero Ceferino Marrero y su equipo ponen de manifiesto la incompetencia de Nueva Canarias allí donde gobierna. Y digo incompetencia pensando sanamente, porque las noticias y rumores sobre este partido en diferentes lugares (también en Santa Lucía) hablan de “otro ánimo y otros intereses alejados de lo público”.
Compañeros, sigan luchando por el bien de los trabajadores a los que representan y de la ciudadanía a la que prestan sus servicios. A pesar de que sigan siendo acosados y represaliados por esos sectarios pseudonacionalistas, no desfallezcan en la defensa de sus convicciones y derechos.
Aquí les dejo el comunicado que me ha enviado:
"Las Palmas de Gran Canaria, agosto 2010
LA UGT DENUNCIA EL DESPILFARRO DE DINERO PUBLICO REALIZADO POR EL CABILDO DE GRAN CANARIA EN LAS OBRAS DE REFORMA DEL ANTIGUO HOSPITAL PSIQUIÁTRICO.
El Comité de Empresa del Instituto de Atención Social y Sociosanitaria dependiente del Cabildo de Gran Canaria, ha acordado abandonar la comisión de estudio y seguimiento del traslado de los pacientes desde el Dermatológico al Psiquiátrico, toda vez que no estamos de acuerdo con el DESPILFARRO de dinero público que se viene realizando en dicho proyecto.
Inicialmente, la comisión formada por técnicos del Instituto (donde participó el comité de empresa de forma activa en representación de los trabajadores), realizó un estudio de necesidades de adaptación de un edificio en el antiguo hospital psiquiátrico, donde hace unos años había intervenido el Servicio Canario de Salud reformándolo, toda vez que estaban siendo utilizado por las Unidades de Rehabilitación Psiquiátrica, trasladadas actualmente al Hospital Militar del Rey.
Esas obras de adaptación se presupuestaron, en su inicio, en unos 750.000 € aproximadamente. Actualmente, en la obra se lleva gastado aproximadamente 2.500.000 €, cantidad que nos parece una locura.
D. Pedro Quevedo, Presidente del IASS, D. Roberto Ramírez Gerente, junto con D. Miguel Monzón, Director de Enfermería y responsable del Proyecto, presentaron las reformas iniciales en asamblea de trabajadores que ahora nada tienen que ver con las realizadas, sintiéndonos los trabajadores absolutamente al margen y en la total incertidumbre de cómo han quedado las instalaciones definitivamente y de cuándo y cómo se va a realizar el traslado de los pacientes, temiendo que el mismo sea motivo de una disminución en la calidad asistencial que sufrirán los propios usuarios.
Lo que sí que hemos podido comprobar es que:
- Se han arrancado puertas y bastidores que cumplían con la normativa.
- Se han demolido los baños asistidos que estaban en perfecto estado de uso.
- Se ha demolido y retirado la totalidad de los elementos e instalaciones de fontanería y electricidad, cuando estaban en buen estado y cumplían con la legislación vigente.
- Se ha demolido la totalidad de los pisos, que eran de cerámica cuando no hacía falta, para poner el mismo linóleo que está instalado en el Sabinal y que ha sido causa de quejas e incluso de bajas laborales y accidentes entre el personal y pacientes, cuestión en la que este Comité de Empresa insistió en la comisión de estudio sin que al final se le haya hecho caso alguno.
- Se incumple en varios asuntos con el decreto 63/2000 que regula las condiciones de las residencias y centros sociosanitarios de Canarias.
- Y, además, como asunto que consideramos GRAVISIMO, se han instalado unos ascensores, completamente nuevos, donde ahora no caben las camas.
Los gastos realizados nos parecen absolutamente improcedentes e innecesarios, sin una supervisión técnica asistencial que nosotros conozcamos, que incluso podrían ser merecedores de una investigación de la fiscalía por si hubieran podido producirse algunas irregularidades en el uso innecesario del dinero público, máxime en la situación de crisis económica que dicen nuestros gobernantes que estamos inmersos y de la que ellos parecen estar al margen.
Y por último y como “guinda” de la incompetencia, se había previsto un aumento de camas de 54 que tiene en la actualidad a 63, y con los cambios realizados se quedarán en 53, una menos de las que actualmente existen en el Dermatológico.
O sea, que encima se pierden recursos asistenciales.
Fdo: Federación de Servicios Públicos de la Unión General de Trabajadores"
