domingo, 25 de octubre de 2009

¿El Ayuntamiento de Santa Lucía desea realmente seguir gestionando la Comunidad Terapéutica y el programa de metadona?



El pasado viernes 23 de octubre se celebró en el Ayuntamiento de Santa Lucía una nueva reunión de la Mesa General de Negociación entre los representantes de los trabajadores y los de la Administración, la cual tuvo como tema central la situación de peligro de cierre en la que a día de hoy se encuentran la Comunidad Terapéutica “La Fortaleza de Ansite” y el programa de mantenimiento con metadona, debido al recorte en un 25% del presupuesto que ha anunciado el Gobierno de Canarias para el próximo año por la crisis económica que vivimos.

A nadie se le esconde la gravedad de esta situación, en tanto en cuanto el cierre de dichos recursos dejaría “en el aire” la atención a cientos de drogodependientes de Santa Lucía que, unido a la también grave situación de desempleo que se vive en el municipio, podría provocar en el mismo un verdadero “estallido social” (aumento de la inseguridad ciudadana, mayor incremento de problemas sociales, etc…).

En la reunión, los concejales presentes nos confirmaron que el Ayuntamiento mantenía firmemente su postura inicial: “o el Gobierno de Canarias nos financia el 100% del coste de los servicios o le devolvemos la gestión de la Comunidad Terapéutica y el programa de laboratorio y suministro de metadona, porque no son de nuestra competencia”.

Por otro lado, el Gobierno de Canarias, a través de su Director General de Atención a las Drogodependencias, ya ha manifestado públicamente que “pase lo que pase, ningún drogodependiente se va a quedar sin asistencia”. El mensaje que se desprende de esta afirmación, a mi juicio, es bastante claro: si el Ayuntamiento decide devolver la gestión de la Comunidad Terapéutica y el programa de metadona, éstos serán gestionados por otras entidades (por ejemplo, ONGs) a costa de disminuir la calidad de la atención a los usuarios y aumentar la precariedad laboral de los profesionales que los asisten.

Ante este panorama, el posicionamiento que mantuvo la sección sindical de UGT en la Mesa de Negociación fue muy claro: defendemos decididamente que la Comunidad Terapéutica y el programa de metadona se sigan gestionando desde el Ayuntamiento, para poder mantener la calidad del servicio que se presta a los drogodependientes de Santa Lucía y evitar el despido de todos nuestros compañeros que prestan sus servicios en dichos recursos.

Y, tal como manifestamos en la reunión, rechazamos frontalmente la postura que mantiene el Ayuntamiento de Santa Lucía, en base a los siguientes motivos:

1) Porque la Directora de la Comunidad Terapéutica (profesional con sobrada experiencia al frente de la misma), en contra de la postura de la Administración, ha defendido públicamente que la Comunidad Terapéutica se podría seguir gestionando desde el Ayuntamiento si el recorte presupuestario no supera el 20%, suprimiendo algún programa y modificando algunos otros. Y dicha “opinión cualificada” no ha sido tenida en cuenta por el Grupo de Gobierno de este Ayuntamiento.

2) Porque, siguiendo el criterio de la mencionada profesional, la separación que existe actualmente entre las posturas del Gobierno de Canarias y el Ayuntamiento se traduce económicamente en una cantidad aproximada a los 58.000 €.

3) Porque ese “coste extra” de 58.000 € podría ser perfectamente asumido por parte del Ayuntamiento, tal como defendemos desde UGT, si éste disminuyera la partida presupuestaria de 200.000 € que tiene prevista para la indemnización de los trabajadores que despidan el próximo año. Pero los Concejales hicieron “oídos sordos” a nuestra propuesta.

4) Porque, además de todo lo anterior, la representación sindical de CC.OO. le propuso al grupo de gobierno municipal un plan de ahorro de más de 150.000 € llevando a cabo diferentes medidas (como la eliminación de diferentes puestos de trabajo que actualmente se encuentran vacantes y otras), lo que tampoco ha tenido una acogida favorable por parte de la Administración.

Con todo ello, y a modo de conclusión, a la sección sindical de UGT en este Ayuntamiento nos surgen diferentes dudas respecto a la forma de proceder de nuestros gobernantes políticos, que ponemos sobre la mesa a la espera de ver cómo irán transcurriendo los acontecimientos:

- ¿Por qué nuestros políticos municipales tienen previsto destinar tanto dinero a indemnizar por despidos a los empleados públicos del Ayuntamiento en el próximo año? ¿En qué quedamos? ¿Les preocupa el desempleo que sufre la ciudadanía de Santa Lucía o realmente están pensando en despedir a muchos trabajadores y, por tanto, destruir más empleo?

- ¿Por qué el grupo de gobierno de este Ayuntamiento habla en los medios de comunicación de una “crónica anunciada del cierre de muchos servicios de drogodependencias por parte del Gobierno de Canarias”? ¿No han escuchado lo que ha manifestado el Director General de Atención a las Drogodependencias? ¿Ya no se acuerdan de lo que pasó cuando devolvieron la gestión de los Hogares de Menores? ¿No es cierto que los menores siguieron siendo atendidos por otras entidades?

- ¿Realmente el Ayuntamiento de Santa Lucía desea seguir gestionando la Comunidad Terapéutica y el programa de metadona? ¿No estará la Superconcejala aprovechando la coyuntura para “quitarse de en medio” unos recursos que nunca han sido de su agrado? Y, de paso, ¿no estará el Ayuntamiento aprovechando esta situación para sacar “tajada” y arremeter contra los partidos políticos que dirigen el Gobierno de Canarias?

Desde la sección sindical de UGT en el Ayuntamiento de Santa Lucía queremos solidarizarnos con los trabajadores del Área de Drogodependencias ante la delicada situación que están viviendo, así como transmitirles que no vamos a cesar en nuestro empeño de convencer con argumentos sólidos a nuestros políticos municipales que ante este problema están yendo por el camino equivocado.

domingo, 18 de octubre de 2009

Pedagogía del Sentimiento (Primera parte)

Estupefacto me quedé el otro día cuando la Superconcejala nos sugería en una reunión de la Mesa General de Negociación pasar por alto los sentimientos ligados a las personas que trabajaban o residían en la Comunidad Terapéutica “La Fortaleza de Ansite” ante la imprevisible situación que pudiera resultar de su cierre por razón de presupuesto.

Está claro que el hábito no hace al monje, ni al político el discurso; que haber pasado por cualquier programa de formación, incluso una licenciatura, no es garantía de Ser, esto es, de haber entendido el único y trascendente asunto de la existencia: VIVIR.

Siempre me referiré al Vivir sin molestar, dejando Vivir, sobre todo cuando se presupone que la ostentación de una responsabilidad pública conlleva implícita la vocación de servicio, con SENTIMIENTO.

Y en el Vivir “la palabra” es hasta el momento evolutivo en que nos encontramos nuestro más preciado recurso de comunicación y por tanto de encuentro y educación. A través de la palabra uno llega al otro en un intento pedagógico de promover el cambio capaz de producir el mayor estado de bienestar personal y comunitario en términos de calidad de Vida.

Por tanto es de obligada necesidad cuidar la emisión verbal y me atrevo a decir que su uso debería estar condicionado a su buena gestión. Hablar en clave educativa es un Arte del que deben abstenerse aquellas personas que aún no han entendido que la comunidad, el pueblo, es la principal galería donde sólo deben exponerse las mejores obras… que son las que salen del alma, del Sentimiento por un pueblo.

Con rotundidad y sin miedo al error, inherente a toda actividad humana, me atrevo a incluir “la palabra” en la caja de herramientas de la Pedagogía de la Inteligencia. Si anhelamos sujetos inteligentes, libremente inteligentes, estamos condenados a esmerarnos en el uso de los términos, siempre en el respeto al otro, que dicho sea de paso y de forma aclaratoria, es afortunadamente diferente: vive, piensa, opina, actúa y siente distinto. El paradigma “Aquel que no está conmigo está contra mí” atenta contra la misma naturaleza neurobiológica del que lo afirma hasta la radicalidad.

“La palabra” nunca debería ser usada para anular el Sentimiento ni como arma arrojadiza sobre el más vulnerable, porque la palabra de frialdad marmórea, desprovista de sentimiento, tiene el mismo peso que cualquier epitafio lapidario… y ello porque la propia palabra es el Sentimiento decorada de tonos y gestos que delatan la más íntima situación anímica y espiritual del alma que la emite. Hay que cuidar lo que se dice, fundamentalmente cuando uno ostenta el cargo provisional y caduco de concejal/a. La dignidad de la acción política está vinculada a la gestión de la palabra que es tanto como decir a la autogestión responsable.

Ser político conmina al adiestramiento del manejo del lenguaje que facilite el empoderamiento del ciudadano y su comunidad, devolviéndole así a ésta su capacidad de transformación y protagonismo en la historia. Claro que la palabra sale desde dentro y, por tanto, no es ajena al grado de desarrollo personal y humano de su patrono; dicho de otro modo, no se habla de una concreta manera por casualidad, más bien se da una relación causal. Escuchando el sentimiento de la palabra uno puede saber ante quién está.

Así que cuando en tal grado de responsabilidad pública uno no encuentra la palabra que supera el silencio, hace bien, o al menos menor estropicio, callándose… pero es cierto que esa actitud es patrimonio de los sabios que aunque no exhiban títulos sienten que su tarea de ser cada vez mejor persona acaba al menos con la muerte y que el éxito no es más que una muerte anticipada.

Cuando escucho alguna afirmación antipedagógica inconsciente que invita a excluir el sentimiento de los asuntos importantes vinculados a la tarea humana, me asalta la conciencia cuestiones como: ¿Es posible la Vida sin Sentir? ¿Dónde puede radicar el origen de tal exhortación de la concejala a tomar decisiones que afectan a la vida de las personas, profesionales e internos de la Comunidad Terapéutica “La Fortaleza de Ansite”, dejando a un lado el Sentimiento?

¿Está viva la pedagogía o es ya la hora de interpretar el Requiem a la Inteligencia en el solemne acto de la exaltación monumental al Sentimiento Caído? ¿Cómo puede convertirse el Sentimiento en piedra negando las voluntades y el dolor de los que consideran la Comunidad Terapéutica como su alternativa para recuperar la vida o mantener su vocación profesional? ¿Está tan lejos el tiempo en que Sentir la acción, el trabajo, era el mayor de los méritos en el Ayuntamiento de Santa Lucía?

Estoy convencido de que se trata de uno de los tantos lapsus pedagógicos derivados de la embriaguez que produce el poder y de sus efectos adversos en la ética y moral de los que se sienten dueño del Sentimiento. Es tal el daño neurológico que provoca la sobredosis de cargos que la concejala sobreocupada ha negado su condición profesional para desde el trono de la soberbia política desconsiderar el sentimiento de los profesionales e internos de la Comunidad Terapéutica, ante la incertidumbre derivada de su posible cierre. ¿Cómo se atreve a solicitar a los representantes sindicales que obviemos los sentimientos de los trabajadores para abordar determinaciones que pueden afectar seriamente a sus vidas?

Se hace imprescindible abrazar la humildad; abandonar el sistema de cruzada estilo medieval para abordar los conflictos. No es necesario, ni tan siquiera bueno, perseguir a nadie cuyo pensamiento o ideología no sea coincidente con el imperante (léase del imperio). Evidentemente el poder político es fatuo y exiguo… vamos, pasajero, y exige no perder de vista que el territorio de lo cotidiano debe ser custodiado porque más temprano que tarde uno tiene que volver a ser mortal, terreno. No le viene nada mal a la Superconcejala considerar su condición profesional para no autolesionarse pedagógica ni psicológicamente.

Existe la pedagogía del Sentimiento, aunque éste también sea perseguido interesadamente por el turno de oficio político, pues es tan sólo considerando el sentir de la persona como se puede alcanzar el más óptimo nivel de aprendizaje. No conviene disociar al ser humano de su mundo interno hasta límites de frialdad emocional propios de un tratado de patología del poder. El sentimiento es educable, no así la ñoñería y vanalidad.

Rotundamente Sí: si la pedagogía es algo es el arte de despertar el gusto por la vida, no por el poder; es la ciencia del Sentimiento capaz de incorporar tan noble naturaleza en todas sus pretensiones educativas… y es que cuando uno respeta el sentir de los demás, éstos le otorgan a uno la autoridad, la capacidad de entrar en sus vidas para con ellos adquirir compromisos de trabajo comunitario.

Usted debe de pedir perdón por ofender el sentimiento de los que se sienten en la cuerda floja, sobre todo cuando usted según accedió al poder (por cierto, en tiempo récord) garantizó la funcionarización de su plaza para cuando le suceda la vuelta al mundo real. Usted también formó parte de la red municipal de Atención a las Drogodependencias del Ayuntamiento de Santa Lucía y por tanto también estuvo sujeta al régimen de subvenciones, y sabe de ese sentimiento e inquietud… usted debe tranquilizar a los que en un momento de su vida laboral fueron sus compañeros, aunque ahora esté segura, es decir, se sienta segura… porque la alternativa no es cerrar-se para no ver los sentimientos.

Lejos de esta reflexión la naturaleza se impone, y es que si usted asiste y se sienta en torno a una mesa de negociación es porque siente, siente que es importante defender los intereses de un pueblo y de cada uno de sus vecinos. No renuncie a este sentimiento, por favor, aunque a otros les siga pareciendo que la política es la mejor forma de matar el sentimiento.

A sentir también se enseña, y tengo la completa seguridad que para ello no se hace imprescindible ir a la Facultad de Pedagogía, ni estar en el poder… pero eso será motivo de otro capítulo de la Pedagogía del Sentimiento.

Créame que esta espesa epístola está realizada con todo el cariño y la pedagogía natural y básica que mis padres pudieron practicar, pues si algo de lo expuesto le hiciera recapacitar estoy seguro que redundaría en el bien común de los vecinos que como yo Sentimos nuestro municipio.

La dignidad en el trabajo requiere el reconocimiento de que los que trabajamos en cualquier área y tarea, y aún cuando no estemos titulados, necesitamos el Sentimiento de Ser Persona Respetada.

lunes, 12 de octubre de 2009

Manual para el mantenimiento de la “dictadura progresista” de NC en el Ayuntamiento de Santa Lucía

Segunda Parte: El vaciado de funciones como método de acoso laboral, dirigido a minar la resistencia psicológica del trabajador y a provocar su auto-expulsión de la Administración

En esta ocasión les hago llegar una nueva entrega del manual que estoy confeccionando para colaborar con la formación continua de los empleados públicos del Ayuntamiento de Santa Lucía, aunque estoy seguro que este tipo de formación no es del agrado de Silverio y sus secuaces. Su adoctrinamiento más bien se basa en el psico-terror laboral y el clientelismo político (no importa si trabajas o no y cómo lo hagas, con tal de que estés con el partido y seas fiel y sumiso), dos herramientas muy antiguas inspiradas en otras organizaciones alejadas del espíritu democrático, ¿a que sí?

Cuando se pretende acosar a un trabajador, uno de los métodos más eficaces para destruirlo psicológicamente de forma progresiva consiste en vaciarlo de funciones (sobre todo si el acosado tiene un alto sentido de la responsabilidad y una gran capacidad de trabajo). De esta manera se consigue:

- Hacerle sentir al trabajador como si fuera un inútil.

- Desprestigiarlo y humillarlo públicamente ante todos sus compañeros de trabajo.

- Hacerle sentir como si estuviese estafando a los ciudadanos, ya que cobra de ellos un salario y no puede prestarles todos sus servicios.

- Expresarle públicamente una falta de confianza en su capacidad técnica (que, de forma contradictoria, suele contrastar con su alta valía).

Y ese vaciado mantenido en el tiempo conduce irremediablemente a una desmotivación del trabajador, hasta tal punto que disminuye su rendimiento y llega a desear irse de la Administración, lo que casi siempre culmina con su auto-despido voluntario (en mi caso se cansaron los políticos antes que yo, ya que no podían verme más porque defendía los intereses de mis compañeros, y me cesaron).

Como aplicación práctica, les muestro de qué manera fueron vaciándome de funciones desde que ingresé en la lista de los trabajadores “non gratos”:

- En julio de 2.005 me ordenaron verbalmente que me aparta de mis funciones como Jefe de Servicio respecto a los recursos de Atención a las Drogodependencias y a la Unidad de Atención a Enfermos de Cáncer y sus Familiares. El motivo de tal decisión lo basaban en que “los recursos funcionaban perfectamente de forma autónoma y podían coordinarse directamente con la Concejala”. Qué sencillo resulta, ¿verdad?

- A mediados del 2.007 (cuando recién me habían elegido como representante sindical), la Superconcejala me comunicó que iba a ser el instructor de los expedientes sancionadores por consumo de alcohol en la vía pública. Yo tan ingenuo, me alegré de dicha decisión pensando que iba a asumir una nueva función pero, cuando me enteré que sólo me permitía firmar las propuestas y las resoluciones y no instruir nada, mi gozo quedó en un pozo. No interesaba que realmente tuviese más competencias…

- Otra forma de vaciarme de funciones (o lo que es lo mismo, no dejar que las asumiese) consistió en no invitarme a participar en diferentes comisiones técnicas, como el “Equipo de Comunicación” y el de “Desarrollo en Red”. En ellos podían participar trabajadores adscritos a mi Servicio, pero el Jefe de Servicio estaba vetado…

- En abril de 2.008, dos concejales le ordenaron a otro trabajador que asumiera funciones que hasta ese momento estaba desempeñando yo: el control sanitario de los establecimientos alimentarios (en este caso de los puestos del mercadillo) y el control del funcionamiento de la Perrera Municipal. De esto me enteré por casualidad, ya que alguien me advirtió de la situación. La Administración nunca me comunicó nada de forma oficial, y luego alegaron que tuvieron que asignarle dichas funciones a otro trabajador porque yo me negaba a ejercerlas (si me hubiese negado, ¿cómo es que nunca me apercibieron ni me abrieron un expediente disciplinario por dejación de mis funciones?).

Estas medidas encaminadas a vaciar un puesto de trabajo de funciones y competencias están perfectamente validadas, tienen una eficacia comprobada y ya han obtenido el certificado de calidad ISO-2009 del Plan Estratégico del Grupo de Gobierno y de la Jefatura de Servicio de Recursos Humanos de este Ayuntamiento.

Espero que esta información les sea de utilidad para saber reconocer en un momento dado si han sido elegidos para ser expulsados sin ser nominados y van a cometer contra alguno de ustedes cualquiera de estos atropellos. Si se les diera el caso, tengan bien claro que lo único que nunca se debe hacer es no hacer nada.

P.D.: Silverio, todavía no te has disculpado con los ciudadanos por haberles mentido en la radio hace unos 10 días… ¿prefieres quedar como un mentiroso de por vida?

jueves, 8 de octubre de 2009

Las mentiras en la radio no se convierten en verdades, señor Silverio...

La semana pasada estaba en casa escuchando tranquilamente la radio mientras hacía un trabajo en el ordenador y, cuál fue mi sorpresa, cuando anuncian en dicha emisora que iban a entrevistar al excelentísimo, sapientísimo e insigne Alcalde de Santa Lucía… (me he quedado corto, ¿verdad?).

Acto seguido, acudí a mi botiquín personal, me tomé un “Primperan” (para evitar las previsibles náuseas, arcadas y vómitos) y me dije: “Ánimo Pablo, a ver qué nos cuenta hoy el Alcalde…”.

En pocos minutos, el locutor empezó a entrevistar a Silverio y, tras tratar varios asuntos, le preguntó acerca de la condena dictaminada por la Jueza a readmitirme en el Ayuntamiento. A eso contestó el Alcalde balbuceando, enlazando varias frases sin concluir ninguna de ellas, daba la sensación que no sabía ni de lo que estaba hablando… Pero una frase que dijo sí la entendí perfectamente, y me impactó. Comentó:

“El Juez (ni sabe que le ha condenado una Jueza y no un Juez, ¡qué fuerte…!) nos ha dado toda la razón al Ayuntamiento y al final concluye que tenemos que readmitir a Pablo Rodríguez”.

O sea, afirma públicamente que la Jueza le da la razón al Ayuntamiento pero que, sin embargo, le condena a readmitirme e indemnizarme… Pero vamos a ver, señor Alcalde, como suele decir usted en algunos Plenos del Ayuntamiento, “¡ya la coneja me enriscó la perra!”. Y es que:

- ¿Cómo se atreve usted a mentirle tan descaradamente a la ciudadanía del sureste de esta isla?

- ¿Cree usted que el cargo de Alcalde le da derecho a tratar a los ciudadanos como si fuesen ignorantes y/o analfabetos?

- ¿Quién va a creer que la Jueza le da la razón a usted y al mismo tiempo le condena por persecución sindical?

- Hace poco tiempo que se dictó la sentencia... ¿ya no recuerda bien su contenido? Le recomiendo que se la lea de nuevo, se la pongo aquí otra vez para que la pueda descargar, por si no la encuentra… (hacer click aquí).

Hasta ahora yo no había ido a ningún medio de comunicación esperando a que un rayo le iluminara, rectificase por iniciativa propia y ejecutara la sentencia, pero ya veo que no sólo la recurre, sino que además miente en público acerca de la misma. ¿Pues sabe lo que le digo? Que ahora yo también me veo obligado por usted a hacer lo propio, y voy a explicarle claramente a los ciudadanos, a través de los medios de comunicación, qué es lo que la Jueza ha dictaminado en su resolución.

Es más, desde aquí le reto públicamente a participar en un debate “cara a cara” y tratar en el mismo la represalia que usted ha tomado contra este representante de los trabajadores y la sentencia que ha recibido a consecuencia de ello. El medio de comunicación lo dejo a su elección, y si desea ir acompañado de su Superasesora y Jefa de Recursos Humanos, acepto también esa oferta de 2 x 1 (así de paso podríamos hablar de diversos informes jurídicos suyos y que técnicamente son unas verdaderas chapuzas).

Además, le vuelvo a solicitar que deje de aplicar el doble rasero en sus afirmaciones públicas: usted no tiene autoridad moral para reclamarles (como hizo ayer) a otras Administraciones el máximo esfuerzo para dar trabajo y dignificar la vida de miles de personas cuando en su “propia casa” se niega a readmitir a un trabajador que dejó en el paro sólo porque cumplía con sus obligaciones como representante de sus compañeros. ¿Le queda claro?

Por favor, rectifique inmediatamente y discúlpese con los ciudadanos de este municipio. Si no lo hace, le insto desde ya a que abandone la vida pública, por el bien de los trabajadores de este Ayuntamiento y del conjunto de la población de Santa Lucía.

lunes, 5 de octubre de 2009

Expulsión sin nominación

Hoy ha sido un día especial para mí: por primera vez, he recibido un relato que me ha enviado una trabajadora del Ayuntamiento de Santa Lucía para que lo publique. Por supuesto, y a propia petición de ella, mantendré oculta su identidad puesto que, como es lógico, teme sufrir alguna represalia por parte de los politicuchos que actualmente gobiernan esta Administración Pública.

Aprovecho para recordar que esta plataforma de comunicación está abierta a toda aquella persona que, tal como ha hecho esta compañera, quiera compartir su experiencia con los demás, siempre en aras de luchar colectivamente por un trabajo más digno. Para ello, sólo deberán enviarme un correo electrónico.

Ahí les va el relato. Que lo disfruten…

"El auge de los “reality-shows”, programas televisivos donde unos desconocidos pretenden hacerse famosos a costa de poner sus vergüenzas al descubierto, me ha inspirado para proponer un nuevo proyecto a Al-Yasira (Televisión “Tagoror”), aunque creo que no tendrá en ella buena acogida, por razones obvias...

La idea del nuevo formato televisivo tiene su origen en el modus operandi que se viene practicando en el Área de Servicios Sociales y su nombre será: “Expulsión del Estómago Desagradecido”, de gran éxito en los últimos tiempos porque, desgraciadamente, han caído unos cuantos compañeros y compañeras, y los que quedan…

El siniestro programa tendría la siguiente fórmula:

- Los participantes deberán ser trabajadores/as de Servicios Sociales, con un contrato en precario cuya renovación no depende de su trabajo, sino de su afiliación a la organización, de responder con una sonrisa al “¿hola, qué tal?” de la supergerente y de no comentar nada en contra de la política del dragón bicefálico (gerente y concejala), además de estar presente en cualquier acto del partido.

Será objeto de expulsión directa del reality toda aquella persona que se relacione, defienda o apoye a la Jefa de Servicio (a la auténtica me refiero), a pesar que solo sea en el desarrollo de su trabajo. Los concursantes serán llamados “Estómagos Agradecidos” por la organización del programa, porque al fin y al cabo se intercambia trabajo y estómago lleno por un votito en los próximos comicios electorales.

- La Concejala, como terapia para superar su incapacidad de mirarte a los ojos mientras te habla y su tic de frotarse continuamente sus sudorosas manos, será la presentadora del reality en el papel de Mercedes Milá. Como novedad, ya que no tiene criterio propio y le hace falta una gerente para hacer su trabajo, presentará unos hilos para ser dirigida, cual marioneta, por la citada gerente desde fuera de plató al estilo Lola González, de “Fama”, como la que dirige todo el cotarro.

Mientras todo eso acontece, será función del Alcalde mirar para otro sitio y no intervenir en el programa, y solo deberá hacer una valoración positiva de la actuación de Mercedes y Lola en los resúmenes mensuales (Plenos del Ayuntamiento).

- En cualquier momento Mercedes puede llamar al confesionario (despachito del ala Oeste) a cualquier estómago agradecido para comunicarle, por supuesto no por escrito, que al día siguiente se coja las vacaciones y vaya a engrosar las estadísticas del INEM. Las razones esgrimidas pueden ser muy variopintas y siempre totalmente carentes de objetividad.

La gran innovación de este nuevo reality es que se expulsa a cualquier estómago agradecido sin nominación previa, lo que hace que el estómago se sienta en ese momento como un juguete en manos del dragón. Si añadimos que al estómago no le han avisado (y por tanto no lo espera), que a Lola González le tiene sin cuidado su situación personal (hijos a cargo, situación de crisis, etc…) y la encerrona en el despacho, todo esto le proporciona al programa un morbo que supera con creces a cualquier reality que se haya emitido anteriormente.

- El estómago puede acudir a hablar con el Alcalde, pero éste se hará el sueco mientras firma un sinfín de decretos (muchos de ellos dirigidos a Hortensia) y, con el cinismo propio de Risto Mejide, le dirá que ha sido un/a trabajador/a ejemplar y que contará de nuevo con él/ella cuando haya un hueco. “Como para volver…”, pensará el estómago. La impotencia del estómago y el sentirse como una basura añade todavía más carnaza a este show.

- Otra gran aportación de la idea televisiva es que el expulsado será el ganador del mismo. Cobrará una jugosa indemnización, pasando en ese momento de ser llamado estómago agradecido a desagradecido por la organización del programa; ya se sabe: estás conmigo o contra mí… y en el paro. Mercedes y Lola conocen este hecho, pero como el dinero no sale de su bolsillo sino del de todos los ciudadanos del municipio, ello hace que no les tiemble el pulso a la hora de expulsar a cualquier estómago.

También la vida premiará al estómago con un trabajo mucho mejor que le permita un mejor desarrollo personal y profesional, y le agradecerá para toda la vida a Risto Mejide, a Lola González y a Mercedes Milá el haber sido en su momento un estómago agradecido que fue expulsado sin nominación.
"

jueves, 1 de octubre de 2009

Manual para el mantenimiento de la “dictadura progresista” de NC en el Ayuntamiento de Santa Lucía.

Primera Parte: Cómo quitarse de en medio a trabajadores “non gratos”

En el día de hoy me he animado a empezar a recoger por escrito las diferentes fechorías que se han cometido en este Ayuntamiento para mantener el régimen de “dictadura progresista” que caracteriza a estos gobernantes e instaurar el miedo entre los trabajadores (que conste que lo de “progresista” lo añado porque así se considera ese partido político, no porque yo lo comparta…).

Asimismo les adelanto que estas acciones que hoy recopilo en este primer capítulo formarán parte de un manual, que se regalará conjuntamente y de forma gratuita con una edición dominical del periódico “ABC”.

Les muestro algunas estrategias que han empleado estos políticos de poca altura para quitarse de en medio y dejar en el paro a trabajadores que por diferentes motivos no eran de su agrado, y ello bajo el asesoramiento de la Jefa de Servicio de Recursos Humanos que, no es que sepa mucho, sino que sabe más de la cuenta…

Ahí les va:

- Despidieron a un compañero que llevaba trabajando 5 (cinco) años en el departamento de Servicios Sociales porque, según palabras de la Concejala encargada de afiliar a los trabajadores del Cruce de Sardina, el muchacho no “cumplía el perfil adecuado para el puesto”. Se comprende que estuvo la Concejala mirándolo de perfil durante cinco años para llegar a esa conclusión, ¿verdad?

Curiosamente, su perfil sí encajó después en uno de los puestos de trabajo de mayor responsabilidad en AENA, una entidad pública empresarial de las más importantes de España, si no la más. Me da que este trabajador nunca le agradecerá suficientemente a Silverio y su equipo que lo hubiesen despedido…

- Una trabajadora de Drogodependencias fue despedida por una presunta falta grave cometida en el desempeño de su trabajo. Aún suponiendo que dicha falta se hubiese contrastado convenientemente (algo sobre lo que me surgen muchas dudas), no parece lógico que tomaran con ella tan drástica medida, teniendo en cuenta que llevaba ocho años trabajando en el Ayuntamiento con gran dedicación y profesionalidad y nunca había recibido anteriormente ni el más mínimo apercibimiento.

- Estando de baja médica por una enfermedad muy grave, a otra trabajadora adscrita a un programa de Servicios Sociales la despidieron por no ser productiva y porque, como sabía la Jefa de Recursos Humanos que los tribunales consideran el despido a un trabajador estando de baja como improcedente y no nulo, sólo era cuestión de indemnizarle y a la calle sin más (eso sí, la indemnización la pagaron todos los ciudadanos de Santa Lucía con sus impuestos). ¿Quién le habrá dado permiso a esa empleada para enfermarse gravemente y coger la baja? (seguramente habrán pensado estos políticos…).

- Una compañera que trabajaba en Servicios Sociales, tras comprobar que a principios de este año se le había renovado el contrato a todas sus compañeras excepto a ella, fue a preguntarle a la Concejala del Cruce de Sardina qué criterio/s había seguido para tomar tal decisión, y le contestó que lo hizo eligiéndolas “a dedo”. Qué bonita es la sinceridad, aunque a veces sea asquerosa, ¿verdad?

- A otra empleada de un centro socio-sanitario la despidieron de esta manera: le instaron a la hija de una usuaria del centro (y mujer de un incondicional afiliado al partido de Silverio) a ponerle una denuncia por una supuesta mala atención del centro que estaba bajo su responsabilidad. Luego se le abrió un expediente disciplinario y a la calle. Así de fácil…

- Bueno, y para no cansarles contándoles de nuevo mi historia, si alguna persona no sabe aún cómo se puede despedir a un sindicalista de forma ilegal, que lea el primer relato que coloqué en este blog y se descargue la sentencia que obliga a Silverio Matos a readmitirme.

Ya saben: O estás conmigo o estás contra mí… Qué bonita es la democracia...