La verdad es que el tiempo está poniendo a todo el mundo en su sitio y dándome la razón en lo que vengo SINTIENDO desde que los representantes políticos de este Ayuntamiento nos comunicaron la grave situación en que se encuentran la Comunidad Terapéutica “La Fortaleza de Ansite” y el programa de mantenimiento con metadona. Y es que los únicos que nos estamos movilizando y planteando alternativas para que se puedan mantener los puestos de trabajo de nuestros compañeros de drogodependencias somos los sindicatos.
Sí, sí, aunque parezca mentira, nuestros pobres gobernantes municipales no están trabajando realmente por solucionar este grave problema y se han dedicado a otros asuntos de mayor interés para ellos, como arremeter contra el Gobierno de Canarias en los medios de comunicación para sacar “tajada” política, presionar a los trabajadores afectados para que acepten rebajarse sus salarios, etc…
A modo de ejemplo, cuando le preguntamos al Concejal de Recursos Humanos si se había reunido con la Consejera de Sanidad del Gobierno de Canarias para negociar el recorte presupuestario, respondió que “le había llamado por teléfono”. Vamos, como si estuviese llamando al Centro Nacional de Meteorología para preguntar cómo va a estar el tiempo en el sur el fin de semana… Vaya manera de implicarse en resolver este asunto…
¿No es Nueva Canarias el partido que ayuda a los más débiles y desfavorecidos? ¿Les importa los problemas de los drogodependientes de Santa Lucía y sus familias? ¿O sólo los de los que habitan en otros países empobrecidos? ¿Qué tipo de solidaridad es la que quieren vendernos? A mí también me obligaron a pintar en el colegio “Tagoror” la bandera del Sáhara y comprar el pin del Frente Polisario cuando apenas tenía 12 años, pero les aseguro que ni pintando 1.000 banderas ni teniendo todos los pins del mundo me someteré a su adoctrinamiento religioso-político que ha llenado tantas vidas de hipocresía y cinismo.
Y lo peor de todo es que siguen diciendo que no tienen recursos económicos para mantener la gestión de la Comunidad Terapéutica y del programa de metadona:
- No tienen recursos económicos para mantener la gestión de la Comunidad Terapéutica y del programa de metadona, pero presumen de ser uno de los Ayuntamientos más saneados de Canarias. ¿En qué quedamos? ¿Están saneados o no tienen recursos económicos?
- No tienen recursos económicos para mantener la gestión de la Comunidad Terapéutica y del programa de metadona, pero incrementan en más de 50.000 € la partida presupuestaria para pagar indemnizaciones por despidos y ejecución de sentencias judiciales (tienen previsto gastar 200.000 € en 2.010 por este concepto).
- No tienen recursos económicos para mantener la gestión de la Comunidad Terapéutica y del programa de metadona, pero se niegan a adoptar las medidas técnicas que propone la directora de la Comunidad Terapéutica y que supondrían un buen ahorro (supresión de algún programa terapéutico, modificación de otros, etc...).
- No tienen recursos económicos para mantener la gestión de la Comunidad Terapéutica y del programa de metadona, pero el Concejal de Recursos Humanos afirma en los medios de comunicación que se niega a readmitir a los 6 trabajadores que despidieron de forma improcedente según una sentencia judicial y muestra su total disposición a indemnizarles a todos ellos. Parece que sobra el dinero, ¿o no?
- No tienen recursos económicos para mantener la gestión de la Comunidad Terapéutica y del programa de metadona, pero se niegan a amortizar la plaza vacante de la Superconcejala, que también supondría un buen ahorro a las arcas municipales.
A pesar de la lamentable actuación de este grupo de gobierno municipal, los representantes sindicales de este Ayuntamiento (y, por supuesto, los miembros de la sección sindical de UGT) no vamos a cesar en nuestro empeño de convencerles que están yendo por el camino equivocado. Mientras hay vida hay esperanza, y hasta el mismo 31 de diciembre estaremos luchando para que el Ayuntamiento de Santa Lucía no vuelva a incurrir en el grave error que cometió con los Hogares de Menores.
