En estos momentos, y tras comprobar cómo han ido transcurriendo los acontecimientos, es un secreto a voces el que los trabajadores de Drogodependencias van a poder mantener sus puestos de trabajo por lo menos el próximo año 2.010 (y sin tener que reducirse sus salarios), lo que lógicamente nos produce a los representantes sindicales de UGT una gran satisfacción.
Y es que la presión ejercida por los sindicatos ha hecho efecto y le ha “puesto las pilas” al grupo de gobierno del Ayuntamiento de Santa Lucía, el cual ha mostrado desde el primer momento una pasividad absoluta y una indiferencia ante el futuro incierto de cientos de drogodependientes de Santa Lucía y de más de veinte compañeros de trabajo (a pesar de formar parte de un partido político que lleva la solidaridad por bandera, supuestamente…).
Ante nuestras críticas y las alternativas que hemos puesto sobre la mesa, a estos mercaderes municipales de la política no les ha quedado más remedio que emprender acciones para intentar salvar el problema de financiación existente, pero tristemente yendo siempre “a remolque” de los sindicatos. A modo de ejemplo, hace justamente 14 días que yo mismo denuncié en este medio la desidia del Concejal de Recursos Humanos al no haberse reunido siquiera con la Consejera de Sanidad del Gobierno de Canarias para intentar buscar una solución compartida al problema (ver el relato que publiqué el 16 de noviembre). Pues bien, mi denuncia surtió un efecto inmediato, ya que el propio Alcalde solicitó inmediatamente reunirse con la Consejera… Nunca es tarde si la dicha es buena, ¿no?
En definitiva, la situación queda como sigue:
- Ante la multitud de alternativas que los sindicatos hemos puesto sobre la mesa para solucionar el problema, a este Ayuntamiento ya no le quedan argumentos para no seguir gestionando los recursos de drogodependencias, y si no lo hace será simplemente porque se los quieren quitar de encima, no por no tener recursos económicos.
- Pero, sobre todo, este grupo de gobierno falta a la verdad al ocultar información que conozco por mi experiencia como Jefe de Servicio de Drogodependencias hasta que fui apartado/excluido de dicha responsabilidad: si el Ayuntamiento decidiese devolver la gestión al Gobierno de Canarias no podría mantener abiertos unos recursos sí y otros no, ya que la subvención se acepta o se rechaza en su totalidad. Es decir, que si no aceptan la subvención también tendrían que cerrar la Unidad Ambulatoria de Atención a las Drogodependencias (C.A.D.) y la Unidad de Prevención (con consecuencias nefastas para el municipio e incluso para el puesto vacante de funcionario que aguarda al regreso laboral de la Superconcejala). Y a esto sí es verdad que nunca se atreverán.
Por tanto la situación está oficiosamente resuelta, por lo menos para el próximo año, lo que me anima a seguir representando y defendiendo a todos mis compañeros de trabajo. Lo que sí es oficial es que la Justicia se impone por encima de la falsa solidaridad de los que defienden bien a los de fuera mientras machacan a los de casa.
